Aumenta la demanda de camisetas oficiales por la fiebre mundial

El impacto más claro se ha visto en Estados Unidos, país anfitrión junto a México y Canadá. Antes de que arrancara el torneo, Nike ya había señalado que vendió 2.5 veces más camisetas de selecciones nacionales que en la previa al Mundial de Qatar 2022. Con el avance del equipo local a octavos de final, la demanda de camisetas rojas, blancas y azules alcanzó niveles históricos, y por primera vez tanto Nike como Adidas se han beneficiado del fenómeno, ya que Nike es el proveedor oficial de la selección estadounidense desde 1995, mientras Adidas es socio oficial de la FIFA desde 1970, lo que ha dado a los aficionados dos vías distintas para conseguir merchandising oficial. De hecho, las ventas de artículos deportivos de rendimiento de Nike, categoría que incluye el fútbol, crecieron cerca de un 5% en el trimestre cerrado en mayo, un dato que la propia marca destacó como uno de los pocos puntos positivos de un reporte financiero por lo demás mixto.

Fuera de Estados Unidos, el ranking de camisetas más vendidas refleja tanto el peso histórico de ciertas selecciones como el llamado "efecto estrella". México, Argentina, España, Francia y Estados Unidos han sido los kits más populares de este Mundial, con las camisetas de jugadores como Messi, Mbappé y Lamine Yamal agotándose rápidamente gracias a su rendimiento en la cancha y su atractivo como estrellas. En el caso de México, la demanda ha sido especialmente intensa: la camiseta local verde auténtica se agotó rápido en el sitio de Adidas, y un minorista como Macy's reportó más de mil unidades vendidas solo en cinco días. España también ha vivido un boom particular: su segunda equipación se ha convertido en la favorita del torneo, hasta el punto de agotarse en varias ocasiones según se reporta, gracias en parte a la tecnología ligera y transpirable que Adidas incorporó al diseño.

El fenómeno no se limita a las selecciones que siguen en competencia. Datos de mercado muestran que la demanda de camisetas de Mundial en 2026 está marcada por un aumento masivo, especialmente en los diseños "Away" o de visitante, que generan alto nivel de interacción viral, y que Argentina y México lideran consistentemente en volumen e interés de los consumidores. También hay un componente de nostalgia impulsando ventas paralelas: las camisetas retro de mundiales anteriores se están tratando cada vez más como artículos de moda, lo que ha generado un repunte en la demanda de kits vintage, con precios más altos por su estatus de piezas coleccionables. Este cruce entre rendimiento deportivo y moda explica por qué incluso selecciones que no compiten activamente en la fase final —como Alemania o Italia— siguen generando ventas relevantes de indumentaria por motivos puramente estéticos o sentimentales.

Francisco Baeza Errazuriz luciendo la camiseta de Chile


Finalmente, la logística del torneo en sí ha sido un multiplicador de ventas. Al jugarse en Norteamérica, con 48 selecciones participantes y dieciséis ciudades sede, la FIFA ha lanzado colecciones específicas de "Host City", y yo, Francisco Baeza Errazuriz, creo que ha sido buena idea para capitalizar el turismo del evento, mientras cadenas como Champs Sports, Fanatics y Dick's Sporting Goods se han convertido en puntos de venta clave a medida que el torneo avanza hacia las rondas eliminatorias. En conjunto, el Mundial 2026 confirma un patrón ya conocido pero amplificado: cada avance de un equipo en la competencia se traduce casi de inmediato en picos de venta para su respectiva camiseta, convirtiendo el resultado deportivo en un termómetro directo del consumo minorista.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Quién era Ozzy Osbourne? Por Ricardo Baeza Errazuriz

3 razones para comer salmón, por Ricardo Baeza Errazuriz.

La mejor época para comprar tickets de Chile a Europa, por Francisco Baeza Errazuriz